lunes, febrero 19, 2007

Romance


La semana pasada fue San Valentín y nevaba. Tuvimos que hacer una presentación de "Werther", la primera novela de Goethe. Vaya coincidencia. Mi presentación se trató del romanticismo.
El romanticismo fue un movimiento de fines del siglo XVIII que nació como una reacción al racionalismo de la ilustración. Jóvenes que se identifiacaban con los significados de la luna, la noche, la muerte; el mar. Lo irracional y el inconsciente.
Siempre me ha gustado el romanticismo.
Pero supongo que ahora voy a empezar a mirarlo un poco más de afuera.

4 comentarios:

Antonia Katz dijo...

El romanticismo es una droga dura.

Accedí a tu blog y a tu poesía a través de Elecciones Afectivas :)

Un abrazo

Isabel Brinck dijo...

Tan familiar y a la vez desconocido el lugar de la foto. ¿Así eran los muros? Es como una pintura. Me gusta.

Yo creo, y puede que como de costumbre esté equivocada, que cuando una es romántica, es romántica no más, y eso no te lo dan ni te lo quitan.

Anónimo dijo...

Hola hola Carmina...

Tu foto, bella. Me recuerda la que tienes con un pajarito posándose en tu mano abierta, o revolotéando frente a ella, depende como se "mire" (ya sabes, la máxima aquella q se aplica a casi todo; de la excepción del "casi" no estoy seguro, pero siempre hay una, no? jem). Dónde estás en la foto?

Si fuera tú (yo quien sostiene ese microclima de cristal), creo me sentiría por dentro del vidrio, gracioso, no sé bien por qué; tal vez por el modo en q lo miras.

...

Miras el romanticismo?, desde afuera, como dices. Creo q es imposible desde afuera. El cuadro, la foto q compones grita todo lo contrario, eso sí, no sé desde afuera o por dentro del vidrio.

Llegas y está muy bien.

Más flores, espejos y romanticismo para ti, un besote.

J.

Lila Magritte dijo...

Nunca podemos quedarnos afuera, es cosa de intentar e intentar pero...
no hay caso.

Y me alegro. Besos.