miércoles, noviembre 09, 2005

Fragility


El otro día conversaba con unas amigas poetas y me comentaban que, estadísticamente, una mujer se demora tres años en escribir un libro, mientras que un hombre cerca de uno. Yo me demoré cuatro años en sacar mi primer libro y cada vez estoy más convencida de que la poesía se maneja con tiempos internos. Es el pulso de procesos que tienen que ver con el espíritu. Pero cada vez hay menos tiempo para eso. Incluso en lo privado, hay una suerte de poder autoejercido, como si nos estuvieran observando, como si conectarse con uno es algo que no se debiera hacer. La fragilidad está prohibida.

Después de mi primer libro tarde mucho tiempo en conectarme de nuevo con ese lugar que habita el duende de Lorca o lo que los románticos entendían por inspiración (aunque nunca me ha gustado ese concepto). Finalmente pude. Y es como mirarse desnudo. Tiene algo de cálido y escalofriante a la vez. De abismo conocido.

Desde que llegó el duende han ocurrido varios hechos que reafirman su presencia. Sincronías, sincronías, sincronías. Me han invitado a dos lecturas en una semana y a un encuentro de poetas en Perú. Falta que me den un premio. Ja.

5 comentarios:

Malayo dijo...

Yo me demoré 10 años entre un libro y otro.

Anónimo dijo...

ego!!!!!!!!!!!!


porque son tanto querida amiga

te invito a que derepente despiertes en lo real!!!!


jajaj....te quiero!!!

y tal vez te deseo....quien sabe???

Isabel Brinck dijo...

Drama conocido. Creo que te entiendo demasiado.

Oye, yo te doy un premio, si querís. ;)

Sabha dijo...

Acepto todo el rato primita!
Qué sería?

Anónimo dijo...

LA escencia esta adentro no en el tiempo...