miércoles, noviembre 08, 2006

Vuelan las orcas sobre el puente de Brooklyn


Llueve. Como lentejas. Son de tarro, pero comer lentejas mientras llueve y ver como los vidrios se empañan es como tomar once con la abuelita. Y pienso harto en mi abuelita.


Escucho Roquerío y es estar como en una casa en la playa, con olor a humedad cuando afuera llueve; por supuesto.


Anoche tuve un sueño. Yo y mi hermano en el puente de Brooklyn. El viento movía el puente y yo me asustaba. Rorro me protegía. De pronto orcas comenzaban a saltar por sobre nuestras cabezas. Era hermosa la visión de las orcas volando sobre el puente de Brooklyn. La última imagen que recuerdo es a las orcas varadas en el río con no suficiente agua. Ahora que lo pienso, la imagen tenía un cierto aire de despedida.
De todas formas, agradezco la visita.




miércoles, noviembre 01, 2006

Un resumen visual de los últimos días

Tiempo sin escribir. Mi notebook me abandonó las últimas semanas. Colapsó el sistema. Fue como si hubiesen caído las viejas estructuras. Pero al parecer estamos de vuelta, ambos. Supongo que todo se derrumba para volver a construir.
En medio: visitas y viajes. Nacho, Pili, mi madre. Con ella, su amiga Rosita y mi prima fuimos a un matri gringo gringo en Vermont. Con damas de honor y todo. Todas vestidas iguales. No pasa solo en las películas, aunque parecía una.




Estar en Vermont era como estar en la mitad de un puzzle de esos de cinco mil piezas y con paisajes bucólicos. Pasamos mucho tiempo en aeropuertos. En tránsito. Supongo que nunca voy a dejar de estarlo. NY con mi madre. Yo y madre en Little Italy. Se extraña a María Isabel y sus boinas. Nadie más fashion. Es como Jackie Kennedy en chilean.





Mucho trabajo en la u. Papers, lecturas, tareas. A veces solo quiero escribir poemas y salir a bailar. Encontrarme con los viejos amigos. Los extraño a todos. Empieza a hacer frío y pienso en Chile. Bueno, también en Brasil. Pero sobre todo en Chile. En comer algo rico. La comida es deficiente aquí. No dan ganas de comer. Lo que tampoco es tan malo. Creo que ayer me reconcilié un poco con los gringos. Después del shock cultural, ayer me empezaron a caer mejor. En Halloween. Tooodos disfrazados. Había un carnaval, Kiss pasó al lado mío. Simmons y Stanley a dos metros. Lamento no tener buenas fotos de eso. Es que quedé loca y me puse nerviosa y obviamente la cámara disparó para cualquier parte. Disfraces, disfraces, disfraces. No sabrán comer ni tomar. Pero les concedo los disfraces.