
Una pieza de hotel en medio de una ciudad sin calles, solo autopistas. Por aquí nadie camina, no hay gente, no hay veredas. Hay mansiones de gente famosa donde no habita nadie. Hay buenos autos en todas las esquinas, pero nadie en ellas. Palmeras por todas partes. Luces de neón; más autopistas. Esta es la anticiudad. No hay puntos de encuentro, solo estructuras de grandes dimensiones. No como en mi habitación. Yo, un par de maletas semi abiertas, mi notebook y Antony and the Johnsons. Todos, aún en tránsito.

